Este apunte parte de la idea de la textura como textus (tejido) y -ura (actividad), es decir, la actividad de tejer, y explora cómo el cuerpo se relaciona con el espacio, los objetos y el público, cuestionando su propia identidad.
Acercarse a un lugar íntimo significa abrir un espacio donde sea posible el movimiento de lo que somos, es decir, la transformación de aquello que está siendo.
Este tercer apunte trabaja desde la tactilidad, los afectos, la fragilidad y la vulnerabilidad como materialidades del movimiento. La propuesta observa la acción que emerge de un cuerpo disponible para la recepción, generando marcos donde lo ignorado pueda volver a convertirse en impulso íntimo.
“En el tercer enfoque … “la realidad” sería inestable, moviente y a pesar de sus constantes (…) irreductible a parámetros fijos. Hablaríamos de suceso ahí donde se habla de realidad y veríamos trayectorias ahí donde creíamos ver objetos y sujetos. La noción de ritmo reemplazaría a la materia y la forma (lo que sucede, sucede con un ritmo). Hablaríamos de resonancia. Y de escucha. ¿Y el poeta? El poeta no haría ningún ruido. Abriría la mano, tan solo, para el poema”.
– Ch. Maillard. La baba del caracol